Equipos de trabajo deficientes ¿qué hacer? 79% de los presidentes de empresa consideran que sus equipos tienen malos resultados
Recientemente la revista Portafolio publicó un alarmante dato: el 79% de los presidentes en Colombia opinan que sus equipos tienen malos resultados. Aunque Hay Group, uno de los autores de la investigación, llama a la calma y hace sugerencias, esto desvela un problema de muy grave de gerencia en nuestro país.

Recientemente la revista Portafolio publicó un alarmante dato: el 79% de los presidentes de empresas en Colombia opinan que sus equipos tienen malos resultados. Aunque Hay Group, uno de los autores de la investigación que sirvió de base para el artículo, llama a la calma y hace sugerencias, esto desvela un problema de muy grave de gerencia en nuestro país.

En síntesis, el estudio revela que los presidentes están descontentos con los miembros de su equipo de líderes y su consecuente desaprovechamiento de su recurso humano, además de la calificación de las reuniones como pérdidas de tiempo, explicado por grupos demasiado grandes o por asignación de tareas consideradas como triviales por las personas.

Hay Group habla de soluciones: los grupos deben ser regidos por reglas claras definidas por el líder y respetadas por todos, deben ser pequeños, y sus miembros no deben tener tareas triviales. Hablan de que estas reglas simples no son seguidas por el 67% de equipos, no exitosos. Habla también de que los miembros deben ser escogidos cuidadosamente, asegurando la integridad y la empatía en el equipo. Por último habla de que los directores deben proporcionar a sus equipos información útil, apoyo administrativo y tiempo para realizar el trabajo. Se cita en el artículo, que la consultora Battley Performance dice que es neurálgico lograr una definición común del éxito. En los recuadros se incluyen dos recomendaciones más: la alineación de las expectativas, valores y dinámicas de trabajo, y estar alerta con quienes pelean en las reuniones.

Si bien, todas estas recomendaciones son importantes, seguramente no apuntan al problema real: lo que revela un equipo de trabajo con resultados deficientes es más que todo una mala estructuración de la empresa, de la cual, incluso sin saberlo, son presas, el directivo superior (presidente o gerente) y sus colaboradores cercanos. Y con seguridad a toda la empresa.

Una buena estructuración de la empresa alinea la estrategia (lo que se quiere lograr en el mercado y lo que se ha dispuesto hacia adentro para lograrlo) con los procesos, la estructura organizacional que opera los procesos y la tecnología que los soporta. Cuando una empresa es capaz de ser coherente, y la labor de estructuración ha llegado hasta el punto de que los colaboradores usen su imaginación exclusivamente para mejorar e innovar, los resultados en todos los procesos no se hacen esperar.

Pero si la estructuración es deficiente, y la gente tiene que suplir lo que falta con sus propias ideas y objetivos, entonces los resultados de los procesos no pueden alcanzan su potencial, la gente se siente desmotivada por las contradicciones, pelea, discute y se desgasta tratando de hallar esa coherencia que no pudo ser lograda por el directivo superior. Y desde luego, peor se manifiesta en su equipo cercano de líderes, que obtiene cuotas adicionales de poder en la confusión, en donde jalar para su lado produce resultados personales, pero no los mejores para la empresa. La tarea por hacer es de fondo, y consiste en lograr decididamente la coherencia entre los elementos de la estructuración de la empresa: estrategia, procesos, estructura organizacional y tecnología.

Foto tomada de Ojo.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.